Una sesión de coaching se centra en un espacio de tiempo de sesenta minutos aproximadamente en el que interactuamos coach y la persona que acude a nosotros. A través de la conversación y la escucha activa, se trata de conseguir un cambio ante una situación personal.
Cualquier persona puede beneficiarse de una sesión de coaching para corregir un desajuste emocional que esté viviendo, y así conseguir su equilibrio interior.
En la sesión se trabajan tres pilares básicos: O A R
O: Observador
A: Acciones
R: Resultado
Si el “resultado (R)” de lo que vives no te hace sentir bien…
Modificando las “acciones (A)” que te han llevado a ello…
Es lo que generará que eso que “observabas (O)” ahora lo sientas de otra forma diferente.
